Librería Samer Atenea
Kálamo Books
Librería Perelló (Valencia)
Librería Elías (Asturias)
Librería Kolima (Madrid)
Librería Proteo (Málaga)
En una tarde de aburrimiento sexual, una palabreja vino a mi mente. Fue como un tortazo en todo el frontis de mi cerebro adormecido después de semanas sin emociones. El vocablo se fue haciendo cuerpo en el mío, se hizo camino a través de mis células, de mis arterias y venas, hasta hacerse realmente ... ¿físico?.¿Acaso no tenía ganas de matar debido a mi lamentable estado? ¿Acaso no hubiera matado antes mil veces para no caer en ese desánimo? Y lo que era más importante, ¿acaso no me habían matado, o casi, decenas, centenas de veces, por estar en el sitio equivocado?La palabra ya llegaba a mi esófago, oprimía mi garganta, me provocaba arcadas terribles.De repente la escupí entre un concierto de pedorretas por aguantarme el aire: ’FO LLI CI DIO’ se escuchaba con el doble aire saliente.’Historia de un follicidio’ había nacido de un parto de cabeza. Llevaba demasiado tiempo incubándose y era parto tardío, pero finalmente veía la luz.La palabra miró a la luz que la cegaba y luego a su progenitora, bueno en realidad progenitoras porque mi sosias me acompañaba; la Duquesa de Éboli.Aquel alumbramiento con base latina estaba dispuesto a dar batalla, a elevar el arte del buen trikitriki al de una obra maestra, con todas sus variantes, ’TOCs’ y manías, pero arte al fin y al cabo.Y ella solita se puso a escribir y de su pluma con burbujitas de aire salieron estas inspiradoras letras donde lo importante no es el objetivo, lo importante es el camino para llegar y no morir en el intento.Lean, follicidas, que más de uno se encontrará bien representado, y si no lo están, rían, que reírse de uno mismo o del vecino siempre es un buen placebo si se quedaron a mitad de camino.Y sin más preámbulo inicien este periplo por el arte del buen morir con el intento de perpetuarse o tener un momento rico.