Librería Samer Atenea
Librería Aciertas (Toledo)
Kálamo Books
Librería Perelló (Valencia)
Librería Elías (Asturias)
Donde los libros
Librería Kolima (Madrid)
Librería Proteo (Málaga)
Me escondía entre las sombras del pasillo del castillo, sintiendo que elcorazón me latía con fuerza. No estaba solo: Olter y Sara estaban a milado, con los ojos bien abiertos, atentos a cada movimiento. Sabíamos quelo que estábamos a punto de hacer era arriesgado, pero tambiénnecesario.Desde nuestra posición, podíamos observar a cinco figuras que nosresultaban familiares, pero que ahora nos parecían sospechosas. Loscinco posibles infiltrados en la Academia: los profesores Gigante, laAnciana, el Niño, Kael, y el alumno Hako. Cada uno caminaba connaturalidad, como si nada ocurriera, pero nosotros sabíamos que no todoera lo que parecía.'Debemos descubrir qué tramán', susurré, mientras mis amigos asentían.No podíamos permitir que la seguridad del castillo se viera comprometida.La misión que nos habíamos impuesto era clara: espiar, observar y reunircualquier indicio que nos confirmara si realmente alguno de ellos estababajo las órdenes de fuerzas oscuras.El Gigante parecía absorto en sus papeles, revisando antiguos mapas yplanos, pero algo en su mirada me hizo sospechar. La Anciana, con sucaminar lento y medido, susurraba palabras que no lograba descifrar, perohabía un aura de misterio que nos ponía alerta. El Niño, siempre con esasonrisa traviesa, jugaba con un objeto que brillaba con luz propia... ¿erasolo un juguete o un artefacto secreto? Kael recorría los pasillos conseguridad, como si estuviera inspeccionando a todos, y Hako, tan cercanoa nosotros en la rutina diaria, permanecía inquieto, como si ocultara algo.Cada paso, cada gesto, cada mirada contaba. No podíamos fallar. Sialguno de ellos era realmente un infiltrado, el futuro de la Academia y detodos nosotros estaba en juego.Yo, Eidan, junto a mis amigos Olter y Sara, estaba a punto de descubrirsecretos que cambiarían nuestra percepción del mundo... secretos quepondrían a prueba nuestra valentía, nuestra astucia y nuestra lealtad.Y mientras la noche caía sobre el castillo, no podíamos imaginar que esasimple vigilancia nos conduciría hacia aventuras más grandes de lo quejamás habíamos soñado.